Las propiedades biológicas del suelo se componen de los organismos vivos presentes en él, abarcando tanto microorganismos como macroorganismos, incluyendo plantas y animales. Esta guía se centrará en los microorganismos del suelo.
Los microbios del suelo descomponen la materia orgánica mediante procesos catabólicos. Además, desempeñan un papel fundamental en el ciclo de nutrientes, la formación de la estructura del suelo y su fertilidad general. Los microorganismos son altamente sensibles a los cambios ambientales, lo que los convierte en valiosos indicadores para evaluar la restauración forestal. Existen diversos métodos para determinar la diversidad microbiana del suelo, incluyendo el cultivo, la microscopía, los métodos de ADN y el análisis de imágenes (Vogt et al., 2015). En SUPERB, informamos sobre la posible actividad/diversidad catabólica y la actividad metabólica.
Evaluación Actividad y diversidad microbiana catabólica es esencial para comprender la salud del suelo. Al evaluar la actividad catabólica potencial, podemos cuantificar la eficiencia de las comunidades microbianas en la mineralización de sustratos orgánicos, liberando así nutrientes esenciales y contribuyendo al acervo de nutrientes del suelo (Vogt et al., 2015). Dentro de SUPERB, seleccionamos el método Biolog EcoPlate™ para medir este parámetro (Gaublomme et al., 2006). Los microorganismos inoculados en diferentes fuentes de carbono dejan un patrón de respuesta a lo largo del tiempo (Biolog, 2023). Para garantizar una evaluación precisa, las muestras se recolectaron de forma estéril utilizando guantes desechables, con todo el equipo esterilizado con etanol al 90% y un quemador de gas. Las muestras se almacenaron en condiciones frescas (7 °C) y se analizaron en un plazo de 14 días (FunDivEUROPE, 2013). En el laboratorio, las muestras frescas se diluyeron y pipetearon en los Biolog EcoPlates™, que contenían 31 fuentes de carbono diferentes y 1 control por triplicado. Las placas inoculadas se colocaron en una incubadora a 25 °C durante 48 horas. La absorbancia se midió después de llenar las ecoplacas (día 0) con un lector de microplacas VERSAmax (OD590 nm) y los días 3 y 5. Con los datos obtenidos, se puede expresar el desarrollo de color promedio de los pocillos y el índice de diversidad de Shannon.
La actividad metabólica Es un indicador sensible de numerosos procesos subterráneos e interacciones ecológicas. La respiración del suelo es un índice indirecto de la actividad biológica del suelo y puede utilizarse para evaluar la biomasa microbiana (Vogt et al., 2015). Los microorganismos del suelo respiran dióxido de carbono como subproducto del metabolismo al degradar la materia orgánica y reciclar los nutrientes (Rieke, Cappellazzi, et al., 2022). En SUPERB, la biomasa microbiana se midió incubando suelo seco y tamizado rehumedecido (10-15 gramos) en un frasco durante 24 horas a 24 °C (Comeau et al., 2023; Moebius-Clune, 2016; Soil health institute, 2022; Vogt et al., 2015). Después de 24 horas, el CO2 Los niveles se midieron utilizando el LICOR 7810. La medición se realizó recogiendo el gas con una jeringa e inyectando la muestra en el circuito cerrado del sistema LICOR (Comeau et al., 2023). El CO2 Los niveles se calcularon utilizando el volumen del circuito cerrado y el CO2 Concentración antes y después de la inyección. Una alternativa más rentable y sencilla para medir los niveles de carbono (en comparación con el LICOR) es el Checkpoint Dansensor.
Además, puedes incorporar a tu protocolo biomasa de las raíces finas También se puede determinar. Las raíces finas son un indicador clave de la productividad subterránea y la absorción de nutrientes, ya que son las principales responsables de la absorción de agua y nutrientes. La medición de la biomasa de las raíces finas ayuda a evaluar el funcionamiento del ecosistema, las interacciones suelo-planta y el impacto de los cambios ambientales o la restauración en la dinámica radicular (Likulunga et al., 2022; Magalhães y Mamugy, 2020; Vogt et al., 2015). En SUPERB, el muestreo de raíces finas se realizó utilizando la misma metodología que para el carbono del suelo (FunDivEUROPE, 2011). Dado que el análisis de laboratorio de las raíces finas puede ser laborioso y consumir mucho tiempo, seleccionamos un método de muestreo menos intensivo para equilibrar la viabilidad con la calidad de los datos. Para cada muestra, se realizó una recolección de raíces finas durante 5 minutos en el suelo seco pero no tamizado, y la biomasa de las raíces finas se calculó dividiendo la masa de las raíces recolectadas por el volumen total de la muestra seca (Likulunga et al., 2022; Magalhães & Mamugy, 2020).