Base de conocimientos sobre prácticas de restauración

2. Mejora de la diversidad estructural

Diversidad estructural en un bosque mixto. Friburgo, Alemania © Hernán Serrano-León

En rodales degradados y estructuralmente deficientes, mejorar la diversidad estructural o funcional es crucial para reconstruir la complejidad y la resiliencia del ecosistema. Estos rodales suelen carecer de capas de dosel variadas, diversidad de edades y riqueza de especies, lo que los hace vulnerables al estrés ambiental y limita sus funciones ecológicas. Al aumentar la heterogeneidad horizontal y vertical, diversificar las edades de los árboles e introducir una mayor variedad de elementos estructurales y especies arbóreas, los bosques pueden recuperar su capacidad para albergar la vida silvestre, mejorar el ciclo de nutrientes y resistir perturbaciones como plagas, enfermedades o fenómenos meteorológicos extremos, entre otros.

2.1. Cortes de selección

Las cortas de selección implican la eliminación selectiva de árboles individuales o pequeños grupos para crear aberturas en el dosel que mejoran la diversidad estructural, promueven la regeneración natural y facilitan la extracción sostenible de madera. En monocultivos o rodales homogéneos, este método diversifica la composición de especies y mejora la complejidad del hábitat y la biodiversidad, a la vez que aumenta la resiliencia del ecosistema frente a perturbaciones como plagas, enfermedades y fenómenos climáticos extremos. Cuando se aplican para la extracción de madera, las cortas de selección permiten la eliminación continua de árboles comercializables, preservando la integridad del rodal y la productividad a largo plazo. Una aplicación exitosa requiere una planificación cuidadosa para equilibrar la disponibilidad de luz para la regeneración, manteniendo al mismo tiempo una cobertura adecuada del dosel para estabilizar el suelo y los microclimas, y la salud de los árboles residuales.

2.2 Adelgazamiento

El aclareo es una práctica silvícola que consiste en eliminar selectivamente árboles para reducir la competencia, lo que mejora el crecimiento y la salud de los árboles restantes. En rodales con deficiencias estructurales y compositivas, el aclareo puede utilizarse para mejorar la diversidad estructural, promover la regeneración natural y crear condiciones de luz y nutrientes favorables para el desarrollo del sotobosque y la recuperación de la biodiversidad. También puede mitigar riesgos como incendios forestales o plagas, contribuyendo a la transición de los bosques degradados hacia estados más naturales y resilientes.

2.3 Silvicultura de cobertura continua

La Silvicultura de Cobertura Continua (CCF) es un enfoque de gestión forestal sostenible que mantiene una cobertura de dosel continua mediante la conservación de árboles y el fomento de rodales de edades desiguales y especies mixtas mediante la cosecha selectiva y la regeneración natural. Este método mejora la diversidad estructural, apoya la biodiversidad y mejora la resiliencia del ecosistema. Al evitar la tala rasa, la CCF preserva la continuidad del hábitat, mitiga la erosión del suelo y mantiene condiciones microclimáticas favorables para diversas especies. La implementación de la CCF implica una cuidadosa selección de árboles para la extracción y la conservación, alineando los objetivos económicos con la sostenibilidad ecológica.

2.4 Silvicultura de retención

La silvicultura de retención es un enfoque silvícola que preserva elementos estructurales específicos de los bosques, como árboles vivos y muertos, durante las operaciones de cosecha para mantener las funciones ecológicas y la biodiversidad. Al conservar estas características, el método promueve la continuidad del hábitat para diversas especies, mejora la diversidad estructural y facilita procesos ecosistémicos similares a los de los bosques naturales. Esta práctica es aplicable en diferentes biomas forestales y complementa las iniciativas de conservación, considerando la producción de madera.

2.5 Estructuras artificiales para la vida silvestre

En bosques con baja complejidad estructural o funcional, se pueden implementar estructuras artificiales para proporcionar un hábitat crítico a las especies que habitan en el bosque. Dichas estructuras incluyen nidos para pájaros, refugios para murciélagos, pilas de troncos y huecos artificiales, diseñados para imitar refugios naturales, entre otros. Específicamente, pueden ayudar a las especies que dependen de las cavidades de los árboles, la madera en descomposición o la vegetación densa, promoviendo la recuperación de aves, mamíferos e invertebrados. Estas intervenciones son especialmente eficaces en bosques degradados o jóvenes, donde las características del hábitat natural, como árboles maduros o troncos caídos, tardan décadas en formarse.

2.6 Pastoreo para mantener espacios abiertos

En muchos casos, el pastoreo puede utilizarse para gestionar la vegetación, especialmente para mantener espacios abiertos. Al alimentarse selectivamente de pastos, arbustos o plántulas de árboles, los animales de pastoreo ayudan a controlar el crecimiento de las especies vegetales, preservando así las áreas abiertas dentro de los paisajes forestales. Esta práctica favorece la heterogeneidad forestal al crear un mosaico de condiciones de hábitat que dan cabida a una mayor variedad de especies forestales. Implementar el pastoreo en la restauración forestal requiere seleccionar las especies de ganado, la densidad y la duración del pastoreo adecuadas, garantizando al mismo tiempo el logro de los objetivos ecológicos sin causar compactación del suelo ni sobrepastoreo.