Directrices para la gestión forestal integral

P6-A3 Retención de madera muerta durante la tala de recuperación

Conservar los árboles muertos en pie y los troncos caídos tras perturbaciones naturales proporciona hábitat a los organismos que dependen de la madera muerta. A medida que los troncos se descomponen, liberan nutrientes que mejoran el funcionamiento del suelo.

Introducción

La conservación de madera muerta durante la tala de recuperación implica dejar una proporción sustancial de árboles muertos, tanto en pie como caídos, tras perturbaciones naturales, en lugar de retirar toda la madera dañada. La madera muerta constituye un legado biológico clave que proporciona hábitat a numerosos organismos que dependen de la madera en descomposición. Los estudios demuestran que los restos leñosos conservados tras una perturbación pueden liberar nutrientes en el suelo, mejorando así la sostenibilidad biogeoquímica, los procesos microbiológicos y el funcionamiento del suelo . Por consiguiente, la recuperación de la madera debe equilibrarse con la conservación de cantidades suficientes y variadas de madera muerta, tanto en pie como caída.