Directrices para la gestión forestal integral

P6. Evitar operaciones de gestión intensivas

Evitar las operaciones intensivas de manejo forestal ayuda a proteger los procesos ecológicos que mantienen ecosistemas forestales sanos y resilientes. Minimizar las alteraciones en los suelos, los cursos de agua, la madera muerta y la vegetación en regeneración favorece la biodiversidad y los procesos naturales que mantienen la fertilidad del suelo, el ciclo de nutrientes y la regulación del agua. 

P6-A1 Minimizar el uso de agroquímicos

Minimizar el uso de agroquímicos implica priorizar la gestión forestal preventiva y las alternativas no químicas, utilizando los plaguicidas solo como último recurso, tras una evaluación minuciosa.

P6-A2 Restricción del tráfico de máquinas

El tránsito de maquinaria puede provocar graves y duraderas alteraciones del suelo que perjudican la salud y la productividad de los bosques. Restringir el tránsito de maquinaria a una red de extracción planificada ayuda a mitigar estos impactos.

P6-A3 Retención de madera muerta durante la tala de recuperación

Conservar los árboles muertos en pie y los troncos caídos tras perturbaciones naturales proporciona hábitat a los organismos que dependen de la madera muerta. A medida que los troncos se descomponen, liberan nutrientes que mejoran el funcionamiento del suelo.

P6-A4 Protección de los cursos de agua

Una planificación cuidadosa de los caminos que transitan las máquinas y de los cruces de arroyos ayuda a prevenir la alteración del suelo, el transporte de sedimentos y los daños a la calidad del agua y a los ecosistemas acuáticos.