El informe analiza las presiones sobre la biodiversidad, la salud y la resiliencia de los bosques. Evalúa los métodos de gestión forestal orientados a la naturaleza para promover la biodiversidad y la adaptabilidad, e identifica las principales barreras y facilitadores para la implementación de una gestión forestal más cercana a la naturaleza.
Este informe analiza las presiones actuales sobre la biodiversidad forestal, así como sobre la salud y la resiliencia de los bosques gestionados. Examina los enfoques de gestión forestal orientados a la naturaleza existentes en Europa y analiza su capacidad para apoyar la biodiversidad, su estabilidad y su adaptabilidad a las incertidumbres futuras. Propone una definición, un conjunto de principios rectores y un marco para la implementación flexible a nivel europeo de la Gestión Forestal Más Cercana a la Naturaleza. Finalmente, evalúa las barreras y los facilitadores para la implementación y presenta una lista de redes existentes que pueden utilizarse para apoyar la difusión de la Gestión Forestal Más Cercana a la Naturaleza en toda Europa. La Gestión Forestal Más Cercana a la Naturaleza es un nuevo concepto propuesto en la Estrategia Forestal de la UE para 2030, cuyo objetivo es mejorar los valores de conservación y la resiliencia climática de los bosques multifuncionales gestionados en Europa. Basándose en la evidencia científica más reciente, este informe define el concepto a partir de un conjunto de siete principios rectores. También describe un marco/lista de verificación para la implementación flexible del concepto a nivel europeo. Los 7 principios de la gestión forestal más cercana a la naturaleza son: 1. Conservación de árboles de hábitat, hábitats especiales y madera muerta; 2. Promoción de especies arbóreas nativas, así como de especies no nativas adaptadas al sitio; 3. Promoción de la regeneración natural de los árboles; 4. Aprovechamientos parciales y promoción de la heterogeneidad estructural del rodal; 5. Promoción de mezclas de especies arbóreas y diversidad genética; 6. Evitar operaciones de gestión intensivas; 7. Apoyar la heterogeneidad y el funcionamiento del paisaje.