Cómo gestionar las compensaciones entre la propiedad y las prioridades ecológicas en la planificación de la conservación forestal.

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01 de julio de 2026

Alteración forestal en una reserva forestal estricta cerca de Colonia, Alemania.

¿Qué bosques deberían protegerse estrictamente para favorecer la biodiversidad? Un nuevo estudio de Renania del Norte-Westfalia explora esta cuestión mediante modelos espaciales para comparar diferentes estrategias de conservación que permitan alcanzar el objetivo de la UE de proteger el 10 % de su territorio. Los resultados muestran que los distintos objetivos de conservación conllevan prioridades muy diferentes. Si bien las grandes áreas silvestres crean paisajes más conectados, no siempre protegen la mayor diversidad de hábitats valiosos. La participación de los propietarios forestales privados puede mejorar significativamente los resultados en materia de biodiversidad, pero requiere incentivos eficaces y apoyo a largo plazo. El estudio demuestra cómo la planificación sistemática de la conservación puede ayudar a los responsables políticos a gestionar las disyuntivas y diseñar redes de áreas protegidas que sean tanto ecológicamente eficaces como socialmente viables.

La Unión Europea se ha comprometido a proteger estrictamente al menos el 10 % de su territorio para 2030. Sin embargo, decidir qué bosques deben protegerse dista mucho de ser sencillo. ¿Debería priorizarse la creación de grandes áreas naturales protegidas, la protección de los hábitats más raros o la búsqueda de soluciones que también sean viables para los propietarios forestales?
Un nuevo estudio realizado en Renania del Norte-Westfalia (NRW), Alemania, explora estas cuestiones utilizando la "planificación sistemática de la conservación", un enfoque de modelización espacial que compara diferentes estrategias de conservación e identifica dónde la protección aportaría los mayores beneficios ecológicos teniendo en cuenta las limitaciones del mundo real.
Los investigadores elaboraron cinco escenarios que reflejaban diferentes políticas, patrones de propiedad forestal y prioridades de conservación. Posteriormente, evaluaron en qué medida cada escenario cumplía con los objetivos de biodiversidad, teniendo en cuenta factores prácticos como la propiedad pública y privada y los planes de incentivos existentes.
Los resultados muestran que los diferentes objetivos de conservación dan lugar a mapas muy diferentes.
Una de las vías prioriza las grandes áreas silvestres interconectadas donde los procesos naturales pueden desarrollarse con una mínima intervención humana. Si bien esto crea paisajes protegidos más compactos, no necesariamente abarca la mayor diversidad de valiosos hábitats forestales.
Otra vía se centra en proteger la mayor variedad posible de hábitats raros y de gran importancia ecológica. Este enfoque resulta más eficaz para la biodiversidad, pero depende en gran medida de la participación de los propietarios forestales privados.
«La forma en que definimos el éxito de la conservación influye enormemente en dónde deberían establecerse las nuevas áreas protegidas», concluyen los investigadores. «No existe una única solución óptima».
El estudio también subraya la importancia de los bosques privados. En Renania del Norte-Westfalia, donde gran parte del bosque es de propiedad privada, depender únicamente de terrenos públicos difícilmente permitirá alcanzar los objetivos de conservación de la UE. Ampliar la protección para incluir los bosques privados mediante planes de incentivos bien diseñados podría mejorar sustancialmente la representación de hábitats raros, pero solo si un número suficiente de propietarios decide participar y se dispone de financiación a largo plazo.
El modelo también identificó una oportunidad inesperada. Los bosques gravemente dañados por la sequía, las tormentas o los escarabajos de la corteza —a menudo considerados pérdidas económicas— podrían ofrecer oportunidades rentables para ampliar la protección estricta. Permitir que estos bosques se regeneren de forma natural puede favorecer la biodiversidad y, al mismo tiempo, reducir los costos asociados a la protección de bosques altamente productivos.
Más allá del estudio de caso, la investigación demuestra cómo las herramientas de planificación espacial pueden respaldar decisiones de conservación más transparentes y basadas en evidencia. En lugar de seleccionar áreas protegidas de forma oportunista, los responsables políticos pueden comparar estrategias alternativas, comprender las ventajas y desventajas que implican e identificar soluciones que equilibren los objetivos de biodiversidad con las realidades sociales y económicas.
Mientras los Estados miembros de la UE trabajan para implementar la Estrategia de Biodiversidad para 2030 y el Reglamento de Restauración de la Naturaleza, este estudio proporciona orientación práctica para diseñar redes de áreas protegidas que sean a la vez ecológicamente eficaces y socialmente viables.
En definitiva, la investigación demuestra que ampliar la protección forestal va más allá de cumplir objetivos numéricos. Se trata de tomar decisiones informadas sobre dónde la protección puede ofrecer los mayores beneficios para la biodiversidad, la resiliencia climática y las generaciones futuras.

Medios

  • Bosques y áreas protegidas en Renania del Norte-Westfalia, Alemania
  • Bosques y áreas protegidas en Renania del Norte-Westfalia, Alemania
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Fuente/Autor(es)
  • Fabio Castelli
  • Jeffrey O. Hanson
  • Francesco Maria Sabatini
  • Ley Isabel
  • Trishna Dutta
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Tema
  • Monitoreo y proyección
  • Restauración Forestal Pasiva
Interesados
  • Propietarios de tierras y profesionales
  • Actores políticos
Región biogeográfica
  • Atlántico
Países
  • Alemania