Foto: Los SIG participativos permiten a las comunidades y a las partes interesadas participar activamente en los procesos de planificación.
El SIG Participativo (SIGP), o SIG Público Participativo (SIGPP), es un enfoque colaborativo que utiliza sistemas de información geoespacial (SIG) y herramientas de cartografía digital para involucrar a las comunidades locales y a las partes interesadas en los procesos de recopilación de datos y toma de decisiones. Empodera a la población local al incorporar sus conocimientos, perspectivas e inquietudes en cuestiones como la planificación urbana, el uso del suelo y la gestión de los recursos naturales, promoviendo así una mayor transparencia, la apropiación comunitaria y la toma de decisiones democrática.
Los Sistemas de Información Geográfica Participativos (SIGP) combinan la tecnología SIG tradicional con el conocimiento y la participación activa de las comunidades locales, lo que permite que los esfuerzos de restauración forestal sean más eficaces, equitativos y sostenibles. Integran datos científicos con el conocimiento local e indígena para crear una comprensión más completa del paisaje.
El Sistema Integrado de Gestión de la Naturaleza (PGIS, por sus siglas en inglés) permite a las comunidades locales participar activamente en el proceso de planificación mediante la cartografía de las áreas que consideran importantes para la restauración. Esto incluye la identificación de sitios de importancia cultural, áreas de recursos tradicionales o lugares específicos que han sufrido degradación. Este proceso garantiza que los planes de restauración se ajusten a las necesidades y valores de las personas que viven en el bosque y dependen de él.
Los sistemas de información geográfica (SIG) pueden tener diversas aplicaciones en la restauración forestal:
Planificación colaborativa y selección de emplazamiento
El Sistema Integrado de Gestión de la Naturaleza (PGIS, por sus siglas en inglés) permite a las comunidades locales participar activamente en el proceso de planificación mediante la cartografía de las áreas que consideran importantes para la restauración. Esto incluye la identificación de sitios de importancia cultural, áreas de recursos tradicionales o lugares específicos que han sufrido degradación. Este proceso garantiza que los planes de restauración se ajusten a las necesidades y valores de las personas que viven en el bosque y dependen de él.
Monitoreo y evaluación
Los miembros de la comunidad pueden utilizar las herramientas PGIS para monitorear el progreso de los proyectos de restauración. Pueden recopilar datos sobre aspectos como la tasa de supervivencia de los árboles plantados, la salud de la vegetación o la presencia de especies invasoras. Esta información en tiempo real y sobre el terreno es crucial para que los gestores de proyectos realicen ajustes oportunos y garanticen el éxito de las labores de restauración. PGIS empodera a las comunidades para que se conviertan en guardianes de su propio medio ambiente.
Integración de conocimientos
PGIS actúa como puente entre los datos científicos y el conocimiento ecológico local. Los científicos pueden utilizar datos de teledetección, como imágenes satelitales y grabaciones de drones, para evaluar la deforestación a gran escala y el cambio de uso de la tierra. Las comunidades locales pueden entonces añadir capas de información a estos mapas basándose en sus propios conocimientos, como las mejores ubicaciones para especies de árboles nativos específicos, patrones históricos de incendios o fuentes de agua tradicionales. Esta integración crea una imagen más completa y precisa del ecosistema.
Resolución de conflictos y empoderamiento
Al involucrar a todas las partes interesadas en el proceso de mapeo, PGIS ayuda a identificar y mitigar posibles conflictos sobre el uso de la tierra y los recursos. Cuando las comunidades tienen voz y voto sobre dónde y cómo se lleva a cabo la restauración, se genera un mayor sentido de pertenencia y responsabilidad. Este enfoque participativo en la toma de decisiones fomenta el empoderamiento comunitario, lo que se traduce en resultados de restauración más duraderos y exitosos.
Recientes avances de TI han ampliado enormemente el potencial para SIG participativo (PGIS)La aparición de datos y software de observación de la Tierra de acceso abierto, como los recursos de Google Earth y la Global Land Cover Facility, junto con la computación en la nube, ha revolucionado la cartografía de tierras y bosques. Este avance ha simplificado el antes laborioso proceso de preprocesamiento de datos satelitales y permite el uso simultáneo de múltiples fuentes de datos, mejorando significativamente el monitoreo global de los recursos ambientales y terrestres.
Simultáneamente, soluciones para la recopilación Información Geográfica Voluntaria (VGI) Los datos geoespaciales se han vuelto ampliamente accesibles. La recopilación colaborativa de datos —a menudo mediante plataformas como Google Earth— es ahora un método común y económico para validar mapas globales y regionales de cobertura terrestre, conversión de tierras, tierras de cultivo y cobertura forestal. Esto demuestra el inmenso valor de la información geográfica voluntaria (VGI, por sus siglas en inglés) para generar datos cruciales de validación geográfica, especialmente en regiones que anteriormente carecían de datos.