Plantación de un seto de hoja ancha junto a una plantación de pino marítimo en Luxemburgo, Francia ©AFB
Esta buena práctica explica las implicaciones técnicas del establecimiento de setos de frondosas. En el bosque de las Landas de Gascuña, uno de los bosques artificiales más grandes de Europa, SUPERB-BOCAGE afrontó el reto de la transición de una gestión intensiva y lucrativa de monocultivos de pino a prácticas más resilientes y respetuosas con la biodiversidad. Mediante un enfoque de laboratorio viviente, las partes interesadas diseñaron e implementaron colaborativamente soluciones innovadoras, incluyendo la instalación de setos de frondosas diversificados junto a plantaciones de pino marítimo.
El bosque de las Landas de Gascuña es uno de los mayores bosques artificiales de Europa. El millón de hectáreas de plantaciones de pino marítimo y sus casi dos siglos de existencia han forjado una arraigada cultura forestal entre la población. El pino marítimo (Pinus pinaster) es una especie autóctona que se adapta extraordinariamente bien a los suelos pobres, arenosos y ácidos que caracterizan esta región, así como a la sequía estival, el encharcamiento invernal, el frío moderado y la variabilidad de las precipitaciones (entre 700 y 1400 mm anuales). Un programa de mejora genética específico, iniciado en la década de 1960, ha optimizado su crecimiento en altura y diámetro, así como la calidad de su fuste, ramificación y madera, a lo largo de más de tres generaciones de huertos semilleros. Gracias a la optimización de las técnicas silvícolas (mecanización, plantación, producción de plantones, fertilización fosfática y reducción del ciclo de rotación), la productividad media anual del pino marítimo casi se ha triplicado en 50 años. De este modo, se ha convertido en una especie de gran interés socioeconómico, tanto a nivel regional como nacional. Actualmente, el pino marítimo cubre el 90 % de la superficie forestal de las Landas de Gascuña, principalmente en rodales puros. Sin embargo, esta homogeneidad del paisaje lo hace vulnerable al ataque de insectos y patógenos, cuyos riesgos aumentan como consecuencia del cambio global. A esto se suma una mayor vulnerabilidad ante tormentas o incendios forestales cuando las clases de edad son homogéneas en amplias zonas. Es fundamental aumentar la resiliencia del pinar para mantener su producción maderera y seguir impulsando la transición ecológica.
El bosque de las Landas de Gascuña se caracteriza por una gestión altamente intensiva y optimizada; sin embargo, las crecientes amenazas al ecosistema forestal y a la resiliencia socioeconómica han generado preocupación sobre la necesidad de modificar los métodos de gestión establecidos. Incluso las mayores perturbaciones del pasado, como las tormentas de 1999 y 2009, que dañaron el 60 % de la superficie, no bastaron para impulsar un cambio hacia prácticas de gestión forestal más resilientes o diversificadas, debido a la falta de alternativas consolidadas. El reciente incendio forestal de gran magnitud que sufrimos en 2022 representa una nueva y crucial oportunidad para replantear nuestro sistema de gestión forestal y la restauración del paisaje.
Uno de los mayores desafíos consiste en determinar cómo impulsar cambios en las prácticas forestales para proteger mejor la biodiversidad y los ecosistemas, dentro de un sistema ya altamente optimizado y orientado a la rentabilidad. La comunidad científica suele ser muy eficaz a la hora de diagnosticar las deficiencias de nuestros modelos agrícolas y forestales y de diseñar nuevas soluciones. Sin embargo, la transición de un estado poco resiliente, pero comúnmente aceptado, a un estado hipotético pero mejor adaptado, a menudo choca con la realidad sobre el terreno. Esto incluye adaptar la gestión orientada a la producción de madera, seleccionar otras especies adaptadas a los suelos arenosos pobres, superar barreras legislativas o afrontar las diferentes expectativas de los actores locales. La solución propuesta de plantar únicamente setos de árboles de hoja caduca es fácil de comprender e implementar, sin comprometer la gestión productiva del pino marítimo.
Paso 1: Selección de especies adaptadas al contexto local, ecológico y socioeconómico
La elección de las especies arbóreas para la restauración forestal puede ser crucial, ya que está sujeta a diversas sensibilidades y experiencias personales. Optamos por un proceso participativo para aprovechar el conocimiento local y garantizar el apoyo de las partes interesadas en la actividad de restauración. Este proceso se describe en la sección de participación de las partes interesadas.
Paso 2: Producción y entrega de la planta
La reintroducción de especies de frondosas requiere su plantación y, por lo tanto, su producción en viveros. Esta etapa debe anticiparse lo antes posible, ya que el suministro de semillas y la producción de plántulas pueden tardar varios años, especialmente en el caso de especies menos comunes. Además, es preferible tener las plántulas de las diferentes especies mezcladas en sus cajas de transporte para facilitar el trabajo del plantador, quien simplemente las recoge a medida que llegan. De lo contrario, un ingeniero forestal podría tener que asegurarse de que la plantación siga un patrón de especies arbóreas mixtas.
Paso 3: Diseñar el plan y las modalidades de plantación
El diseño del plan de plantación depende de consideraciones ecológicas y económicas para determinar la superficie, la anchura y la densidad de plantación. Se trata de un equilibrio entre la pérdida de superficie rentable destinada a la diversificación y la creación de un hábitat coherente y funcional. En nuestra demostración, optamos por una densidad de plantación bastante alta para crear un entorno sombreado y húmedo, pero con una anchura bastante estrecha de 3 a 4 m para limitar el impacto económico negativo. Para reducir los costes de la restauración, también se decidió utilizar protección química contra la presión cinegética en comparación con la protección individual física, dejar el seto sin gestionar y mantener un espacio libre cada 100 metros para facilitar el acceso de los bomberos.
Paso 4: Preparación del suelo y plantación
El suelo se preparó de la misma manera que para la plantación de pinos, mediante arado. Generalmente, la época óptima para plantar árboles de hoja ancha es durante el invierno. La especie utilizada debe adaptarse al tipo de suelo y al nivel freático del lugar. Los resultados de los experimentos replicados nos permiten hacer las siguientes recomendaciones:
- Brezales húmedos con frecuentes anegamientos: Frangula alnus, Betula pendula, Alnus glutinosa, Betula pubescens
- Brezales húmedos rehabilitados: Pyrus pyraster, Betula pendula, Rhamnus frangula, Sorbus aucuparia, Sorbus torminalis, Arbutus unedo, Frangula alnus
- Brezales mesófilos: Quercus suber, Betula pendula, Arbutus unedo, Pyrus pyraster, Sorbus aucuparia, Sorbus torminalis, Sorbus domestica, Frangula alnus
- Brezales secos: Quercus suber, Quercus ilex, Quercus pyrenaica, Pinus pinea, Arbutus unedo
Aplicamos el análisis multicriterio de decisión (AMCD) como método colaborativo y racional para seleccionar las especies arbóreas que se incluirán en los setos restaurados. Elaboramos una lista preliminar de especies arbóreas potencialmente adaptadas basándonos en observaciones históricas. Se solicitó a cada participante que evaluara múltiples criterios, a menudo contradictorios (carácter nativo/exótico, tasa de supervivencia, hábitat de biodiversidad, disponibilidad de semillas, estética paisajística y otros factores que deben adaptarse al contexto local), para cada especie arbórea. Obtuvimos una lista de diez especies preferidas cuyo uso se adaptará a las microcondiciones del suelo y del nivel freático.
Conocimiento local y práctico Ambos métodos se utilizaron en la primera etapa del proceso de implementación. De hecho, el conocimiento adquirido con el tiempo por las comunidades locales que viven en la zona de demostración y por los profesionales que realizan sus propios experimentos o gestión forestal resultó valioso para evaluar la pertinencia del conjunto de especies arbóreas que se iban a probar en los setos.
El conocimiento científico Se utiliza para el seguimiento anual de las plantaciones experimentales de setos vivos. Consiste en la recopilación de datos sobre la tasa de supervivencia, los daños causados por la sequía y la fauna silvestre, así como la tasa de crecimiento. Estas mediciones se procesan posteriormente para elaborar recomendaciones sobre la plantación de especies.
El concepto de seto implica trabajar en los intersticios (por ejemplo, el límite entre dos parcelas o entre una parcela y una infraestructura como carreteras o cortafuegos). Es una zona más fácil de trabajar y que interfiere mínimamente con el resto de la gestión silvícola de la parcela, lo que resulta más fácil de aceptar para el propietario y su gestor, especialmente en un contexto cultural altamente productivista. En segundo lugar, los bordes son las zonas más expuestas a riesgos externos en una parcela forestal. Transformarlos en setos de especies de frondosas diversificadas, autogestionadas y sin gestión garantiza una mayor protección de la masa productiva frente a los riesgos de tormentas o plagas. Finalmente, los setos lineales de frondosas se integran más fácilmente en una infraestructura, como una red verde, del mismo modo que la red de carreteras y cortafuegos combate el riesgo de incendios. De este modo, se vuelven más visibles en el paisaje, mejor identificados por los agentes locales, lo que facilita la aplicación de la normativa y la financiación para la conservación y restauración.
El protocolo de monitoreo científico, que comparó parcelas con y sin setos de hoja caduca, destacó tanto la riqueza de la biodiversidad como su importancia funcional para regular las plagas de insectos locales. Esto proporcionó argumentos tanto a las asociaciones ecologistas como a los gestores forestales sobre los beneficios de estos setos para sus propios intereses. Asimismo, ayudó a precisar la estrategia de ampliación: promover la restauración en áreas con baja densidad de especies de hoja ancha tiene un mayor impacto que mejorar la conectividad de los hábitats.
Barrera en el paso 1 de la implementación: Algunas especies recientemente adaptadas, identificadas como buenas candidatas para la plantación de setos, no figuraban en la lista oficial de Material de Reforestación Forestal, que da acceso a financiación pública. En consecuencia, los nuevos proyectos de restauración no habrían podido beneficiarse de las subvenciones actuales para la replantación, lo que habría perjudicado la ampliación del método. La participación de responsables políticos regionales en los talleres de demostración y los debates en profundidad han propiciado la modificación de esta lista de Material de Reforestación Forestal para incluir nuestras nuevas especies autóctonas.
- Es fundamental garantizar una amplia representación de las partes interesadas para aprovechar toda su experiencia y satisfacer la mayor variedad posible de expectativas.
- Explorar el mejor equilibrio entre los beneficios ecológicos, las expectativas sociales y los intereses económicos de los propietarios de tierras.
- Abordar los obstáculos legales para evitar limitaciones en la implementación y facilitar la reproducibilidad
- Anticipe la producción de vivero tanto como sea posible, especialmente cuando se trata de especies menos comunes.
Mayor diversidad de hábitats, incluidos los microhábitats: Se estudiaron todos los tipos de dendromicrohábitats en los árboles grandes del seto, siguiendo la metodología de Larrieu et al. (2018). Los árboles en setos de hoja caduca presentan, en promedio, una riqueza de microhábitats de 3 a 4 veces mayor que los de pinares. Los musgos, líquenes, madera muerta, políporos, hiedra y cavidades presentes en los robles son indicadores indirectos de su capacidad para albergar biodiversidad. Esta capacidad aumenta con la edad y el diámetro del tronco.
Mayor diversidad estructural: La actividad de restauración consiste en plantar una diversidad de plántulas, incluyendo árboles altos y especies arbustivas. De este modo, favorecemos una importante diversidad estructural en los setos recién instalados. Además, este seto permanente diversificará la estructura de las plantaciones de pino marítimo coetáneo, al modificar su composición.
Mayor presencia de atributos propios de bosques primarios, por ejemplo, árboles veteranosEl objetivo de la actividad de restauración es dejar los setos recién instalados sin mantenimiento, lo que debería permitir que ciertas especies dominantes adquieran atributos de bosque maduro en 70 años.
Mayor diversidad de especies arbóreas: Intentamos introducir al menos 5 especies diferentes en los setos, dependiendo de la disponibilidad de plántulas en los viveros locales y del tipo de suelo y el nivel freático. De este modo, la diversidad de especies arbóreas a escala de rodal aumenta de 1 especie (monocultivo de pino marítimo) a al menos 6 especies.
Reducción de la calidad o cantidad de la maderaPérdida de entre el 2% y el 8% de la superficie productiva del puesto (dependiendo del tamaño y la forma del mismo).