El cambio climático está transformando los bosques europeos, por lo que es fundamental comprender el potencial adaptativo de las especies arbóreas. La variación intraespecífica en caracteres —en particular, crecimiento, reproducción, supervivencia, fenología y tolerancia al estrés— es común, pero se ha estudiado de forma desigual, mostrando las coníferas una mayor variación que las frondosas. Persisten importantes lagunas de conocimiento, especialmente en el sur y sureste de Europa, lo que pone de relieve la necesidad de ensayos a largo plazo que orienten las estrategias de conservación, diversificación y adaptación forestal.
El cambio climático está impulsando importantes transformaciones en los bosques europeos, lo que hace crucial comprender el potencial adaptativo de las especies arbóreas. Un aspecto clave de este potencial es la variación intraespecífica de los rasgos funcionales, que influye en la respuesta de las especies al cambio ambiental. Estudios previos han examinado la variación entre especies, regiones, clases de edad y rasgos, pero los patrones específicos de cada rasgo y su variación entre taxones y edades de los árboles se han cuantificado de forma menos sistemática.
Esta revisión sistemática de la literatura identificó cuatro enfoques principales para el estudio de la variación intraespecífica: efectos de procedencia, efectos de interacción entre procedencia y ambiente, efectos clinales y efectos de transferencia. La variación intraespecífica está ampliamente extendida, con efectos significativos de procedencia en el 73% de los casos, interacciones entre procedencia y ambiente en el 45%, efectos clinales en el 30% y efectos de transferencia en el 38%. Los caracteres de crecimiento dominan la investigación, pero otros caracteres —como la reproducción, la supervivencia, la fenología, la morfología de la planta, la plasticidad, la tolerancia a la sequía y la tolerancia a las heladas— son muy relevantes y muestran frecuentes efectos significativos, aunque siguen siendo poco estudiados.
Las coníferas muestran mayores niveles de variación intraespecífica que las especies de frondosas. Ensayos más antiguos indican efectos más fuertes en la fenología, el crecimiento, la morfología y la supervivencia, lo que sugiere que la selección ambiental se acumula con la edad. Persisten importantes lagunas de conocimiento en el sur y sureste de Europa, donde las especies con alta diversidad genética son más vulnerables. Estos hallazgos enfatizan la importancia de mantener y reanalizar ensayos a largo plazo, centrándose en las especies y las condiciones ambientales relevantes para futuros escenarios climáticos, con el fin de respaldar las estrategias de conservación, diversificación y adaptación forestal.